Calcular el costo | martes 8 de septiembre 2026
(Lectura de la Biblia en tres años: 1 Crónicas 28:1–29:25, Juan 5:1–18)
Calcular el costo
Ver serie: Meditaciones
Lucas 14:31-33
[Jesús dijo] «¿O qué rey que marche a la guerra contra otro rey, no se sienta primero a calcular si puede hacerle frente con diez mil soldados al que viene a atacarlo con veinte mil? Si no puede hacerle frente, envía una embajada al otro rey cuando éste todavía está lejos, y le propone condiciones de paz. Así también, cualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que tiene, no puede ser mi discípulo.»
Al principio suena como si Jesús estuviera tratando de disuadir a la gente de seguirlo. Habla de un rey que planea ir a la guerra contra otro rey que tiene el doble de soldados. En cierto momento, el primer rey se da cuenta de que no sería sensato pelear, así que busca la manera de evitar la guerra. ¿Nos está diciendo Jesús que renunciemos a ser sus discípulos? ¿Que es demasiado difícil?
El punto es exactamente lo contrario: Jesús quiere que calcules el costo de no ser su discípulo.
Si has estado en guerra contra Dios mismo —contra su voluntad, sus mandamientos o la salvación por medio de Cristo—, estás peleando una batalla perdida. Dios es más poderoso, y siempre tiene la razón. La consecuencia de pelear contra él es una eternidad de castigo, y ese es un costo que sin duda hay que calcular.
¿Cuál es, entonces, la alternativa a pelear contra él? Pedir condiciones de paz. Dios te ha dado la paz por medio de la vida, la muerte y la resurrección de su Hijo, Jesucristo. Por la fe en Jesús tienes el perdón de los pecados, la salvación completa, el descanso perfecto.
Puede que haya cosas a las que quieras renunciar. La mayoría de las personas piensan en pelear contra Dios cuando se dan cuenta de que tienen deseos que Dios llama pecado. Pero una vida de arrepentimiento vale la pena, no solo por la eternidad, sino también por el presente: una conciencia limpia es algo poderoso.
Oración:
Señor Jesucristo, guíame a ver el valor de seguirte todos los días de mi vida. Amén.


