Cuando el sufrimiento no es castigo | sábado 21 de marzo 2026
(Lectura de la Biblia en tres años: 2 Samuel 1:1–16, Lucas 6:46–49)
Cuando el sufrimiento no es castigo
Ver serie: Meditaciones
Versículo del día (RVC):
“Al pasar, Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Sus discípulos le preguntaron: ‘Rabí, ¿quién pecó, para que éste haya nacido ciego? ¿Él, o sus padres?’ Jesús respondió: ‘No pecó él, ni tampoco sus padres. Más bien, fue para que las obras de Dios se manifiesten en él.’” — Juan 9:1-3
Reflexión:
Es fácil pensar que todo sufrimiento es un castigo. Cuando las cosas se complican, cuando llegan enfermedades o pérdidas, muchas veces surge la pregunta: “¿Qué hice para merecer esto?”
No somos los únicos que pensamos así. Los discípulos también lo hicieron al ver a un hombre ciego de nacimiento. Asumieron que su condición debía ser castigo por algún pecado —ya sea suyo o de sus padres.
Pero Jesús los corrigió con amor. Les mostró que no todo sufrimiento es consecuencia directa de un pecado específico. En este caso, el sufrimiento era la oportunidad perfecta para que Dios mostrara su poder y su misericordia.
Eso cambia nuestra manera de ver la vida. Dios no es un juez impaciente que está listo para castigarte por cada error. Al contrario, él es un Padre amoroso que puede usar incluso el dolor para cumplir un propósito mayor.
Tal vez ahora mismo estás pasando por algo difícil. Tal vez no entiendes por qué. Pero si estás en Cristo, puedes tener la seguridad de que tu dolor no es un castigo. Jesús ya recibió todo el castigo por ti. Lo que ahora sucede en tu vida es parte del obrar de Dios, que muchas veces no entendemos al momento… pero siempre es para tu bien y para su gloria.
Oración:
Señor, gracias porque en Cristo no estoy bajo condena. Cuando enfrente el sufrimiento, ayúdame a confiar en que tú estás obrando en mí y a través de mí. Manifiesta tu poder en mi debilidad. Amén.


