¡Debes estar en primera fila! | martes 22 de julio 2025
(Lectura de la Biblia en tres años: Éxodo 33)
¡Debes estar en primera fila!
Ver serie: Meditaciones
Una noche, mis hijas y yo fuimos a un concierto. Al entrar, vimos a unos amigos que tenían asientos en primera fila. Nos detuvimos a abrazarlos y luego nos fuimos a nuestros asientos en el tercer nivel.
Aunque escuchamos exactamente el mismo concierto, lo vivimos de forma diferente. Tuvieron una experiencia mucho más personal con los intérpretes. Apenas podíamos ver las caras, pero el concierto nos encantó igualmente.
Algunos amigos y yo bromeamos diciendo que, al igual que en el concierto, nos sentaremos en la última fila del cielo. Los asientos delanteros están reservados para la gente buena, la gente más valiosa. Seguiremos disfrutando del cielo, pero probablemente no tendremos la misma experiencia.
Aunque podamos bromear al respecto, en el fondo es fácil que nos preocupemos de que esto pueda ser una realidad. Tal vez no tienes el pasado correcto o tal vez sigues cayendo en el mismo pecado una y otra vez por lo que no sientes que realmente calificas.
En realidad, como Jesús recibió el castigo que tú merecías, Dios no te está empujando a la última fila. «Se deleitará en ti; en su amor ya no te reprenderá, sino que se alegrará de ti con cánticos» (Sofonías 3:17).
Mientras se regocija, te invita a la primera fila y te dice: «¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! […] ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!». (Mateo 25:23 NVI).
Estarás en primera fila.
Oración:
Padre celestial, no merezco el cielo ni tu perdón y aún así Cristo me salva y tú quieres lo mejor para mí por la eternidad. Concédeme vivir consagrado a ti, en gratitud a tu inmenso amor, dame un corazón creyente de modo que, permaneciendo firme en la verdadera fe disfrute tus galardones eternos, por Jesucristo tu Hijo. Amén.


