Domina tu enojo | viernes 13 de febrero 2026
Ver serie: Meditaciones
Mateo 5:21-22
«Ustedes han oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y que cualquiera que mate será culpable de juicio. Pero yo les digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio.» (RVC)
Al leer esto, podrías pensar: “¿No es demasiado?” Entendemos que matar merece juicio. Pero… ¿enojarse? ¿También eso?
Este pasaje forma parte del famoso Sermón del Monte. En él, Jesús va más allá de las apariencias. Nos muestra que los mandamientos de Dios no solo exigen acciones correctas por fuera… sino también actitudes correctas por dentro.
El enojo es la puerta de entrada al resentimiento y al odio. Y cuando guardas rencor en tu corazón, estás negando el perdón. Cuando permites que el odio crezca, estás cerrando la puerta al amor.
Dios quiere que veas a los demás como él los ve. Quiere que los trates con respeto, con amor, no como desahogo para tu enojo ni objetos de desprecio. No quiere que cargues una lista de ofensas pasadas cada vez que ves a alguien que te falló.
Por eso, Jesús va al corazón del problema: nuestros pensamientos, nuestras actitudes, nuestro enojo.
El único que tendría todo el derecho de estar airado… es Dios. Él sí podría condenarnos justamente. Pero no lo hizo. En lugar de derramar su ira sobre nosotros, la derramó sobre su Hijo.
Jesús cargó con todo el castigo que tú y yo merecemos. Y al hacerlo, nos cambió desde la raíz. Nos liberó del peso de nuestros pecados… para que también podamos soltar el enojo y perdonar. Para que el amor triunfe donde antes solo había odio.
Oración:
Jesús, gracias por recibir en tu cuerpo la ira que yo merecía. Ayúdame a perdonar como tú me has perdonado. Amén.


