El contentamiento | viernes 18 de septiembre 2026
Ver serie: Meditaciones
1 Timoteo 6:6-9
Pero la piedad es una gran ganancia, cuando va acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, si tenemos sustento y abrigo, contentémonos con eso. Los que quieren enriquecerse caen en la trampa de la tentación, y en muchas codicias necias y nocivas, que hunden a los hombres en la destrucción y la perdición.
Pocas cosas son más difíciles de alcanzar que el contentamiento. No importa cuánto tengamos, siempre queremos más; y cuando no estamos contentos, somos infelices. Peor aún, el pasaje bíblico de hoy dice: «Los que quieren enriquecerse caen en la trampa de la tentación, y en muchas codicias necias y nocivas, que hunden a los hombres en la destrucción y la perdición».
No queremos eso; lo que queremos es estar contentos. El apóstol Pablo le dijo a su joven amigo Timoteo que la piedad acompañada de contentamiento es una gran ganancia. Cuando estamos contentos con lo que Dios nos ha dado —sabiendo que todo lo que tenemos es un regalo inmerecido de él, sabiendo que estuvo dispuesto a sacrificar a su propio Hijo por nuestros pecados y a asegurarnos la vida eterna al resucitarlo de entre los muertos—, cuando estamos contentos con estos grandes regalos, es una gran ganancia para nosotros: somos más felices, andamos más ligeros, sentimos menos envidia y tenemos más gozo. ¿No es maravilloso?
Oración:
Señor, permíteme ver todas las bendiciones que has derramado sobre mí, para que esté contento. Amén.


