La trampa | martes 22 de septiembre 2026
(Lectura de la Biblia en tres años: 2 Crónicas 13, Juan 7:25–31)
La trampa
Ver serie: Meditaciones
1 Timoteo 6:9-10
Los que quieren enriquecerse caen en la trampa de la tentación […] porque la raíz de todos los males es el amor al dinero.
El nombre de Hansie Cronje (pronunciado «Jansi Cronié») no le resulta familiar a la mayoría de nosotros. Pero en Sudáfrica, donde el críquet es un deporte dominante, Hansie Cronje era un nombre conocido en todos los hogares. Imagínate a una persona con el talento estelar de un Michael Jordan, la popularidad universal de un Tom Hanks y la integridad de un Abraham Lincoln, todo en uno. En los años noventa, cuando las divisiones raciales eran feroces, tanto los ciudadanos negros como los blancos admiraban a Hansie, un hombre blanco, por su sentido de la justicia y su firmeza de carácter.
Por eso, cuando apareció un informe con pruebas de que Hansie estaba recibiendo dinero por arreglar partidos, casi todos descartaron el informe como un disparate. Su reputación de honestidad era impecable. ¿Cómo podía alguien siquiera sugerir algo así?
Pocos días después, sin embargo, Hansie se quebró y confesó que lo esencial del informe era cierto. Más tarde, en una audiencia legal televisada en vivo para todo el país, Hansie contó lo que había hecho. También respondió a la pregunta: ¿por qué? La razón que dio fue sencilla: «un desafortunado amor al dinero». Las autoridades después expulsaron a Hansie Cronje del críquet de por vida. Dos años más tarde, murió en un accidente aéreo.
Hansie fue honesto en cuanto a la trampa en la que había caído. La palabra de Dios, por medio del apóstol Pablo, también es honesta. A través de los siglos, Pablo nos mira directamente a los ojos cuando nos habla. El amor al dinero siempre ha sido una trampa para nuestra naturaleza caída y pecaminosa. En nuestra cultura materialista y centrada en el dinero, la trampa es insidiosa. Pero una trampa así no solo puede arruinar reputaciones y carreras: mucho más letal aún, puede alejar el alma de nuestro Dios y Salvador.
¿Estás en una trampa así? Aun ahora, Jesús extiende su mano hacia ti y te llama al arrepentimiento. Renuévate en su perdón, comprado en la cruz del Calvario. Deja que él reemplace tu amor al dinero con el amor que Dios te tiene en Cristo.
Oración:
Señor Jesús, pienso tanto en el dinero y pienso tan poco en ti. Perdóname. Renuévame con tu Espíritu. Reina de nuevo en mis pensamientos. Amén.


