Paz permanente | jueves 12 de marzo 2026
(Lectura de la Biblia en tres años: 1 Samuel 22:6–23, Lucas 6:6–11)
Paz permanente
Ver serie: Meditaciones
Versículo del día (RVC):
“Así, pues, justificados por la fe tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” — Romanos 5:1
Reflexión:
La paz en este mundo es frágil. Los gobiernos firman tratados, los líderes hacen promesas, las personas hacen esfuerzos… pero muchas veces, esa paz no dura. Basta una ofensa, una traición, o un cambio de interés para que todo se rompa.
Pero hay una paz que no se rompe. Una paz que no depende de acuerdos humanos ni de esfuerzos mutuos. Es la paz con Dios.
Esa paz no es natural. El pecado nos separó de Dios. Nos puso en conflicto con él. Y esa separación se siente. Se nota en las culpas que cargamos, en los miedos que arrastramos, en la falta de dirección en nuestras vidas.
Y lo peor es que no había nada que pudiéramos hacer para restaurar esa relación. No podíamos ofrecer nada que compensara nuestra culpa.
Pero Dios hizo lo imposible. Él envió a su Hijo, Jesús, para hacer las paces por nosotros. Su sangre limpió nuestro pecado. Su resurrección confirmó que la guerra terminó. Y ahora, por medio de la fe, somos declarados justos. Somos reconciliados. Tenemos paz.
Una paz que no depende de circunstancias. Una paz que no cambia con el tiempo. Una paz permanente.
Y por esa paz, hoy podemos dar gracias.
Oración:
Señor Jesús, gracias por hacer la paz entre Dios y yo. Gracias por dar tu vida para reconciliarme con el Padre. Que nunca olvide que en ti tengo una paz que nada ni nadie me puede quitar. Amén.


