Sin desviarse del camino | viernes 26 de junio 2026
Ver serie: Meditaciones
Lucas 9:51 (RV60)
«Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén.»
Reflexión
¿Alguna vez has sentido que estás dando vueltas sin llegar a ningún lado?
A veces la vida se siente así. Surgen distracciones, problemas, decisiones difíciles. Y te preguntas: “¿Voy por el camino correcto?”
Jesús también tuvo la oportunidad de tomar “desvíos”.
Podía haber evitado el sufrimiento.
Podía haberse quedado más tiempo enseñando y sanando.
Podía haber escapado de la cruz.
Pero no lo hizo.
La Biblia dice que afirmó su rostro para ir a Jerusalén. Es decir, tomó la decisión firme de seguir adelante, sin desviarse.
¿Y por qué?
Por ti.
Jesús sabía exactamente lo que le esperaba: dolor, rechazo, la cruz. Pero también sabía lo que lograría: tu salvación.
Él no se desvió, para que tú no te pierdas.
Gracias a Jesús, ahora tienes un camino claro: el camino hacia la vida eterna. Y aunque en tu vida haya desvíos, errores o momentos de confusión, Jesús no te deja solo.
Él te busca. Te guía. Te vuelve a poner en el camino correcto.
No depende de tu perfección… sino de su fidelidad.
Es como un guía que conoce perfectamente el camino en medio de un terreno complicado. Aunque te desvíes un poco, él viene, te encuentra y te lleva de regreso.
Así es Jesús contigo.
Oración:
Señor Jesús, gracias porque no te desviaste del camino que llevaba a mi salvación. Cuando me pierda o me distraiga, guíame de nuevo y ayúdame a seguirte con confianza. Amén.


