Un Salvador extraordinario | jueves 19 de febrero 2026
(Lectura de la Biblia en tres años: Rut 2–3, Lucas 3:21–22)
Un Salvador extraordinario
Ver serie: Meditaciones
Mateo 17:1-2
« Seis días después Jesús se llevó aparte a Pedro, a Jacobo y a su hermano Juan. Los llevó a un monte alto, y allí se transfiguró delante de ellos. Su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.» (RVC)
¿Recuerdas algún momento especial en tu vida que haya roto con la rutina diaria? Tal vez fue una boda, el nacimiento de un hijo, o una mudanza importante. Son momentos que brillan en nuestra memoria.
Un día, Jesús invitó a tres de sus discípulos a vivir un evento así—extraordinario, inolvidable. En la cima de un monte, ellos vieron a Jesús transfigurado. Su rostro brillaba como el sol, su ropa resplandecía como la luz. Era un vistazo al verdadero esplendor del Hijo de Dios.
Pedro quedó tan impactado, que quiso quedarse allí para siempre. Y aunque ese momento glorioso duró poco, Jesús nos permite a ti y a mí revivirlo hoy, por medio de su Palabra. Por la fe, tú también subes al monte y ves a Jesús tal como es: lleno de gloria, amado por el Padre, enviado para salvarte.
Pero ese brillo celestial no fue el final. Después de ese momento, Jesús bajó del monte. Fue directo hacia la cruz, hacia la oscuridad del sufrimiento… para cargar con nuestra culpa y darnos la luz del perdón.
No todos nuestros días serán fáciles. Jesús mismo nos dijo que habría sufrimiento. Pero en medio de la tristeza o el cansancio, su luz no se apaga. Su amor sigue brillando en nuestra vida por medio del evangelio. Y su promesa nos asegura que un día, viviremos con él en la luz eterna del cielo.
Oración:
Jesús, gracias por dejar tu gloria para sufrir por mí. Llena mi vida con tu perdón y tu luz por medio de tu Palabra poderosa. Amén.


