Un solo hombre | miércoles 4 de marzo 2026
(Lectura de la Biblia en tres años: 1 Samuel 13–14, Lucas 5:1–11)
Un solo hombre
Ver serie: Meditaciones
Versículo del día (NVI):
“¡Cuánto más el don que vino por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, abundó para todos!” — Romanos 5:15
Reflexión:
Dicen que una sola persona puede cambiar el rumbo de la historia. Algunos apuntan a figuras como Winston Churchill, quien —según muchos historiadores— fue decisivo para que Gran Bretaña no se rindiera ante Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. Un solo hombre, en un momento crítico, tomó una decisión valiente. Y el mundo no volvió a ser el mismo.
Pero por grande que haya sido ese impacto, hay alguien que cambió mucho más que la historia de un país o de un continente.
Jesús.
Cuando el mundo estaba perdido en la oscuridad del pecado —tu pecado y el mío— no había esperanza. Nadie podía escapar por sí mismo. Estábamos separados de Dios, atrapados en nuestra propia culpa, sin luz y sin salida.
Y entonces, vino uno. Un solo hombre. Pero no cualquier hombre.
Jesús, el Hijo de Dios, se hizo humano. Vivió la vida perfecta que tú y yo no podemos vivir. Y luego tomó nuestro lugar en la cruz, cargando con todo lo que nos separaba de Dios. Pagó por completo nuestra deuda.
Ese único acto, de ese único hombre, cambió todo. Ahora, por la gracia de Dios, recibimos perdón. Recibimos vida. Recibimos esperanza.
Un solo hombre lo hizo posible. Y ese hombre sigue siendo suficiente para ti, hoy.
Oración:
Señor Jesús, tú eres el único que pudo salvarnos. Gracias por tu amor, tu sacrificio y tu victoria. Enséñame a confiar solo en ti, hoy y siempre. Amén.


