NADA PERECEDERO! | miércoles 29 de abril 2026
(Lectura de la Biblia en tres años: 1 Reyes 3:16–4:34, Lucas 10:25–37)
NADA PERECEDERO!
Ver serie: Meditaciones
Versículo del día:
“Ustedes saben que fueron rescatados de una vida sin sentido, la cual heredaron de sus padres; y que ese rescate no se pagó con cosas corruptibles, como el oro y la plata.” — primera de Pedro uno: dieciocho
Reflexionemos:
En un museo de Springfield, Illinois, hay una vitrina especial con una iluminación precisa y un control exacto de humedad y temperatura. ¿Qué guarda esa vitrina? El sombrero de copa de Abraham Lincoln.
Al observarlo, saltan a la vista dos cosas: las marcas de desgaste hechas por los dedos del presidente… y el hecho de que el sombrero, a pesar de todos los cuidados, se está deteriorando.
Así es todo en este mundo. Todo se gasta. Todo envejece. Todo se pierde.
Y por eso, cuando Dios decidió rescatarte, no usó cosas perecederas. No pagó con oro. No pagó con plata. Pagó con algo eterno: la sangre de su Hijo Jesús.
Eso significa que tu perdón no se gasta. La paz que tienes en Cristo no caduca. La promesa de vida eterna no se deteriora. No necesita vitrinas, ni cuidados especiales. Se mantiene intacta porque fue comprada con lo más valioso que existe: el sacrificio perfecto del Hijo de Dios.
Así que cuando todo lo demás falle, cuando lo que tienes se desgaste, cuando lo que amas se pierda… recuerda que tu esperanza está anclada en algo incorruptible.
Oración:
Padre celestial, gracias por rescatarme no con cosas que se gastan, sino con la sangre eterna de Jesús. Que en medio de un mundo que se deteriora, yo viva con la seguridad de tus promesas que no perecen. Amén.








