¿Dónde consigo esa agua? | martes 17 de marzo 2026
(Lectura de la Biblia en tres años: 1 Samuel 28:3–25, Lucas 6:27–36)
¿Dónde consigo esa agua?
Ver serie: Meditaciones
Versículo del día (RVC):
“La mujer le dijo: ‘Señor, dame de esa agua, para que yo no tenga sed ni venga aquí a sacarla.’ […] La mujer le dijo: ‘Yo sé que el Mesías, llamado el Cristo, ha de venir; y que cuando él venga nos explicará todas las cosas.’ Jesús le dijo: ‘Yo soy ese, el que habla contigo.’” — Juan 4:15, 25-26
Reflexión:
La mujer samaritana estaba impactada. Jesús le había hablado de su vida con precisión. Había tocado su dolor, su vergüenza, su sed más profunda. Y cuando oyó sobre “agua viva”, su corazón se encendió con una pregunta: “¿Dónde consigo esa agua?”
Jesús respondió con palabras que lo cambiaron todo: “Yo soy ese.”
El Mesías que ella esperaba, el Salvador prometido, el que sacia el alma… estaba frente a ella. No como juez, sino como fuente de vida.
¿Dónde conseguimos tú y yo esa agua viva?
Jesús nos la da en lugares concretos. En su Palabra, la Biblia, fluye como río constante. No es solo un libro; es el poder de Dios que refresca, perdona y da vida.
También encontramos esa agua en el bautismo. Allí, el agua unida a la Palabra limpia nuestras culpas, nos une a Cristo y nos hace hijos de Dios. Si ya fuiste bautizado, esa promesa sigue viva.
No importa cuán sucia o seca haya estado tu vida últimamente, Jesús sigue siendo suficiente. Él sigue siendo la fuente.
Y si aún no has sido bautizado, no es tarde. Él te invita a venir, a recibir esa agua que no se seca ni se agota.
Hoy puedes dejar de buscar en pozos vacíos. Jesús está aquí. Y él te dice: “Yo soy el que habla contigo.”
Oración:
Señor Jesús, tú eres la fuente que mi alma necesita. Llévame cada día a tu Palabra y a recordar mi bautismo, para encontrar en ti la paz y el perdón que duran para siempre. Amén.








